Friday, December 04, 2015

SALVANDO AL MUNDO DE LA ÉTICA - POEMARIO (PROSA)



01

Yo, como obispo de la santísima iglesia católica soy un eximio catedrático del encubrimiento o no sería un obispo titular. Mis aletas episcopales protegen hasta la insania los escándalos clericales, con muy raras excepciones.  Si al cura lo fotografían masturbándose, lo cambió de nación; si embaraza a alguna feligresa, lo envío al último cobijo misionero; si es una yegua muy alocada cruzará el océano; si es un robador ilustre y audaz, de seguro lo contrata la banca vaticana. Somos veteranos en ocultar la pederastia y los blanqueos. La beatitud consiste en no ser sorprendido. Por ningún motivo un obispo arrastraría de la testuz a los tribunales de justicia a un clérigo delincuente por iniciativa propia. Jamás. Es inconcebible. Irrelevante es la magnitud de los delitos en mi sede:
¡yo, los encubro todos!
¡yo, los encubro a todos!
¡yo, lo encubro todo!
Soy un encementador, una tapadera. El mentecato que se precie de tal no cuestionará mi pulcritud. Con los reporteros, coterráneos y encimeros, soy un arcángel de yeso, doloso y locuaz.   

1 Timoteo 3:1-7

02

En el tiritante juicio final no dirás que no te lo ladraron con amplificadores urticantes, que no te lo arrojaron a la cara con baldes, que no te garrapatearon un mal poema, que no lo sabías o que te enfundaste las orejas, que no te lo comunicaron o que eras un tarugo. Ese efugio de que eras un papamoscas, de que nadie te predicó el evangelio verídico, de que nadie te sopló la palabra dura, de que nadie se apiadó de ti, de que nadie te dio un indicio con un siga la flecha, agravarán tus faltas, tus atriciones, tus pretericiones. Cuando omitiste, una y otra vez, la metamorfosis de lágrimas amargas y foscas, la humillación total al rey de reyes, renunciando de veras al pecado, sin saudades, ya eras propiedad del enemigo, eras el refractario mismo. En ti, la única divergencia entre la nueva y la vieja criatura, es tu traje cincelado por las patrañas de la Tradición. Tus neuronas aceptaron al Señor con conmoción, mas tu corazón se quedó en el agujero de hiel, con un talón en el mundo, casi planificadamente. Tu misticismo de alcantarilla es el caldo de cultivo, el feto con el que asciendes a la sima.

1 Samuel 12:15; Juan 15:14; Mateo 9:36

03

I

Oh! mafia del espíritu, espíritu de mafia. Tú que sobornaste con sorprendente éxito al Omnisciente para que apurara la beatificación del fatuo y franquista Marqués de Peralta ¿Marqués? Sí, un título nobiliario sufragado por la vanidad acalorada de un trepador que no trepida en mover montañas con el credo del parné. Archidiócesis extraterritorial que no obedece a obispo alguno, sólo al dios euro. Ave mamón. Sí, es verdad que es una secta financiera flemática, eficiente, lóbrega, manipuladora y fundamentalista, pero al servicio de la cuenta corriente y de los activos de Dios, con carta blanca, para que el edén sea completo. Como es una prelatura personal del Sumo Pontífice, los carrerones de las acciones y de los centavos del Padre son holgados, agraciados, depilados e impalpables. Oh mafia pura, pura mafia, legión y mafia: puré de mafias.

Mateo 6:19-21; Mateo 6:24; Mateo 10:29

II

El jesuita es un fariseo, un buen simulador, un instigador diestro. Su misión es servir al Vaticano involucrándose en todas las suciedades terrenales, que manipulará en su favor. El papa es su dios, el diablo es su único amo. Son una sociedad política, religiosa y financiera, con un secretismo de perfil masónico. Batalladores astutos, inescrupulosos y tenebrosos. El evangelio es una excusa más con la que se ensalza al papado, torciéndolo. Comercializaron con éxito y ejemplar avaricia con el té, el cacao, la plata, las mulas, los créditos, las alfombras, el azúcar, el ganado y con todo lo que les infle el monedero. También predicaban de sus supuestos santos. Por aumentar el patrimonio de la orden son capaces de enviar al cadalso a Juan Pablo I o callar, o hacerse los desentendidos con la esclavitud o con la explotación del hombre por el hombre. El oro los inflama, los convierte en nuevas criaturas. Expertos en camuflar la usura. En el fondo, todo presbítero es un jesuita. Casi todos portan un rostro de semblante beato. El nuevo orden los requiere.

Mateo 23:24

04

I

En toda su brillante carrera de burócratas internacionales han fornicado en chiribitiles vetados y ardorosos, siendo inclaudicables en la vigilancia del imperio, del oficio.  Al que filman mordisqueando faldas por dentro, lo ungen como abad vitalicio del monte Aconcagua. Cada uno aprobará un curso breve de contraespionaje que bloquee a los paparazzis de la concupiscencia monacal. Al que ostenta ojos piadosos lo aumentan de grado. Una encíclica los autorizó a una adiposidad variada. El ayuno es un mayorazgo de los pipiolos buenazos. Príncipes del romanismo y de la taquilla de la sobrepelliz que intentan acomodar el casto evangelio del Nazareno a una confesión de fe baladí y protocolar, pintada entera de llamas por dentro, por fuera, por los flancos, por el techo plenipotenciario y por los birretes.
El que pasa desapercibido o trabaja en el anonimato no se titulará de chupatintas del Romano Pontífice y lo relegarán al rincón de las ánimas, al limbo amalgamado. Hay que promoverse bien y los lisonjeros ataviados de mañas y cacumen son los reclutas moldes del sacro colegio. La competencia subterránea es combo a combo, desalmada. En la adquisición del apaleado y descarriado capelo, alguna terciopelada influencia ejercerán el teléfono, los billetes verdes obesos y las logias titiriteras.
Las altas funciones ejecutivas y políticas les impiden predicar el evangelio puro y sencillo del Salvador, por razones estructurales, por ese mixtifori del motu propio. Al que evangeliza sin tapujos lo descosen con pleonasmo. La fidelidad al vicario es incondicional y desquiciada. Con los imprevistos son domadores y malabaristas rutilantes. Son los bufones y custodios del circo romano ecológico y de su gloria insustancial intemperante y perecible. Cuando el metalizado papa exhorta desde su pesebre, los católicos creman sus pupilas, los sentidos y la olfacción. El templo central no es sólo para soportar el rosario. El jocoso uniforme de general los exime del reino de Dios.
Son los asesores de la divina financiera multinacional, los defensores del cesarismo y su mitra ilustrada, los electores directos del próximo vicario del penique, las astutas pirañas del tráfico y armado de las influencias. En la contabilidad son los académicos de la prestidigitación y sus antirreligiosos cometidos florecen desde la capital de un reino que es de este mundo de lunes a sábado. Cada cardenal se comportará como un payaso circunspecto. Levitan con el oro foráneo y los dividendos alucinantes. Cada capelo capitaneará su bajel en el ardiente purgatorio.

Mateo 23:13; Mateo13:28; Efesios 5:12

II

¿Cuánto ha invertido la iglesia católica en la banca, comunicaciones, bienes raíces, tecnología, energía, bebidas alcohólicas, metales preciosos? Si el capital de la archidiócesis de Boston supera los trescientos millones de dólares, ¿cuántos trillones suman todas las diócesis, órdenes y entidades católicas del planeta? ¿Es factible cuantificar la fortuna del Vaticano, su indolencia? ¿le entrega Roma el uno por ciento de sus ingresos a los desposeídos y sacerdotes jubilados?       
¿Va a devolver el oro que les robó a los pueblos originarios?
¿Es el banco del Vaticano una lavadora infatigable y tozuda todas las semanas del año?

Mateo 6: 19

05

Los aquelarres de esta ciudad se demolerán con toda la iracundia y demencia del Santo Oficio. Una bruja de pie es una loncha de poder político menos. Una arpía ardiendo en la hoguera es una tea que pone lumbre y orden en la organización de la fe, con la Virgen María prendiendo la mecha. Estos sacerdotes ensimismados todo el beatífico día con la caza de los supuestos demonios que dañarían la faltriquera romana, casi extinguen la misericordia del Nazareno, los rasgos rudimentarios del humanitarismo. El pudor logró sobrevivir a la Inquisición.

2 Timoteo 4:2

06

En la evangelización de los amerindios
el crimen y el saqueo fueron la eucaristía,
el despotismo el catecismo,
la impiedad la cuaresma
y la esclavitud la catedral.
América latina es católica,
desdichada, agorera y mísera.
Se catolizó en función de los resultados.

Mateo 28:19-20; Jeremías 23:4

07

I

Experta en el comercio internacional y en el de ultratumba. Sutil en el trato con los interlocutores tenebrosos y sedoso juicio en la compleja e intrincada diplomacia. Operaciones mercantiles voluminosas y cazurras. Una economía de lo alto, con tentáculos espabilados en todos los bretes dolarizados y de alto rendimiento. La santa sede aspira a redimirlo todo, sin discriminar a los gánsteres, de los más disímiles cimborrios. Los malandrines accederán a ese desarrollo cartujo que dan los flemáticos procedimientos del papado.
En cada factura imprimieron a María de cuerpo entero, con un maletín de ejecutivo y un teléfono celular. El plectro de cada negocio inmenso es el pesebre. La transacción gris que besuquea al papa se expía. Profesora de la eficiencia y de los sigilos ruines. Zarina de los métodos de alcantarilla y bursátiles.
Narran que el gerente general del Vaticano es votado por Dios Espíritu Santo y que por eso es infalible con tres calculadoras financieras en cada mano. Si por las desdichas del destino hay monedas impúdicas, el lavado automático romano es muchísimo más blanco. El déficit y la rentabilidad negativa son luciferinos. Las utilidades jugosas y el mutismo de los matutinos son piezas evangelizadoras en el reino del vicario. La austeridad se extirpará sin adormecimientos, con una política monetaria iluminada por la voracidad. Cada lira se gestará con ese celo religioso con que los profetas anunciaban al Mesías.
En cada negociación rezan de rodillas el avemaría. En los montos abultados el rosario entra con clarines. Lo relevante es que Dios posea en esta bellaca tierra un regente inescrupuloso de su exclusiva confianza. La billetera del Hacedor no conlleva frivolidades. El vicario tiene claro que sin un suculento presupuesto el reino del Hijo de Dios quebraría aparatosamente, perdiendo de inmediato todo su sentido y razón de existir.
Lo reconfortante es que en medio del mundanal trajín los cardenales miran al cielo y descubren que vender pasajes aéreos en un mercado tan competitivo sería nocivo. El telefonista de las alturas no yerra en sus recados. Lo que no es lucrativo es ignominioso, del averno. Una ojeada a los ascéticos balances y actos papales inspiran con prolijidad la codicia y el agnosticismo. Mejor les es millares de monedas de oro y plata que la ley de la boca de la mismísima Trinidad. La santa sede es un paraíso fiscal ejemplar y Wall Street inspira a cualquiera.

II

Roma va tras la trascendencia y el lucro;
de lo lucrativo que es la trascendencia
y de lo trascendente que es el lucro.
Los sacramentos se rigen por las leyes del mercado
y sin una fina extorsión no hay obediencia.

Lucas 19:46; Eclesiastés 5:10; Santiago 5:3; Salmo 119:72

III

También la santa iglesia es definida como una mujer, santa y sin mancha. Mas también está la mujer corrompida, la gran Babilonia, que fue y será protagonista de las abominaciones de la tierra. Una mujer casta y una tenebrosa. Una manada pequeña y fiel y un rebaño multitudinario e impío ¿Cuál es la mujer sucia, la iglesia sucia, entonces? ¿Cuál es hoy la gran ramera, sentada sobre siete colinas? De todas, ¿cuál cumple con el perfil?

Lucas 12:32; Efesios 5:27; Apocalipsis 17:5-9

IV

Lava más blanco que la leche, es una lavandería venerada por los involucrados. Es que cuando enjabona es la madre que nunca se agota. Las manchas minúsculas las repasa tres veces. Da garantías de un aseo seráfico. Lo limpia todo, por fardos y camionadas. Si todo se descompone blanquea a la misma noche, y sin luna.

Lucas 13:24

V


La iglesia no es perfecta, ha pecado, un trillón de veces; se ha equivocado medio a medio, en otro cuatrillón de oportunidades. A la Biblia la mira de lejos, con recelo, casi siempre. La Tradición es su único uniforme, su grillete, su calamidad. Ama a Dios quien ama a Cristo, quien se convirtió a Él, quien confía ciegamente en el Espíritu Santo, único y suficiente mediador de todas las gracias.

Juan 6:60

08

Las masacres, las matanzas y las cruzadas, inculcadas desde el papado con un celo pastoral superlativo, fueron para sujetarse con brusquedad a la instrucción de no usar la espada, dada al apóstol Pedro.

Juan 18:11; Mateo 26:52

09

I

Soy de Cristo, mis orejas cegarras no;
soy de Cristo, mis manos y lengua sacramentadas no;
soy de Cristo, mi corazón ni lo intenta.
Abundosas certidumbres acreditan que soy un bribón más.

Hebreos 10:31; Juan 15:14

II

Al pasar por el ser humano, el santo evangelio nunca quedará exactamente igual, al pasar por el papado, ni evangelio queda, sólo un detrito sacro para evitarse el vacío absoluto.

Gálatas 1:10

III paráfrasis

De la iglesia de Cristo, a una iglesia con su Cristo.
De Cristo como centro a la iglesia como centro.
De un Cristo Salvador a una iglesia salvadora.
De una iglesia servidora a una iglesia imperialista.
De una iglesia con Cristo como amo
a una iglesia con el vicariato como tirano.

Salmo 19:7-14

IV

Cada ciudad y oficio antiguos poseían dioses y diosas. Hoy, cada ciudad y oficio poseen santos y santas. La hosca transmutación fue paulatina, mas la recaudación, la manipulación y el fetichismo son los mismos.

Deuteronomio 5:7



La carcajada culmen
es
el abismo inmensurable
entre lo que el papado es
y lo que cree
que es.

Hechos 7:51

VI

En el Concilio Vaticano I el que negaba la divinidad de Cristo era un maldito. Los musulmanes no creen que Cristo sea Dios y el Concilio Vaticano II no los declaró malditos. Las contradicciones entre los propios concilios, entre los concilios y la Escritura, son infinitas. Tantas son las contradicciones que tuvieron que declarar al Romano Pontífice infalible, infalible en algunas materias de fe al menos, porque en los temas terrenales no dan una. En el próximo concilio intentarán ponerse de acuerdo y hasta podrían volver al Decálogo de la Biblia.

Efesios 4:14; Efesios 4:18

10

El sacerdote de este lugar es coronel y paje. Trabaja como camello de carga sin reclamar la atrasada cancelación de las horas extraordinarias. La sobrecarga del sacramentalismo lo relegará al tártaro. Y al borde de un ataque de nervios, no claudica. Sin estipendios que lo alienten, al presbítero en una semana estándar lo involucrarán en: dos bodas con bailoteos y sus colmos; santiguarse de adrede cinco veces; un bautismo con dos autobuses de dipsómanos; tres confirmaciones a jóvenes distorsionados que no expatriarán su espíritu juerguista; seis penitencias a tunantes incorregibles; cinco sermones a frívolos rigentes y con aptitudes; la extremaunción a un ateo consistente; ungir a enfermos que no creen en la sanidad divina; inaugurar un consumista centro de libertinajes; un desfile por la bahía maldiciendo los bikinis lacónicos; un rezo por los muertos en pecado venial y otro por la grey, a la difunta María, mamá del Creador; una maratónica peregrinación, con calambres; un padrenuestro con las desmandadas ovejas; regalar escapularios asegurándoles a los supersticiosos que el purgatorio no sólo vive en las novelas espectrales; asistir a una fiesta juvenil para evitar la orgía; una vigilia colectiva con un barril de cafeína por occipucio y promover ese insomnio que le agradaría al Señor; bendecir con leticia esa estatua que vigila la villa; leerles el rosario a romeriegos de talento nativo; amenizar un paseo con guitarras, bombos y maracas, impulsando al mocerío a una tambarria mesurada; organizar una rifa con vodka y habanos como premios; regar con agua bendita cada escondrijo del impío pueblo y ser un resignado con esa abrumadora mayoría que jamás abrirá el Nuevo Testamento de lado a lado. En todo caso el servicio prestado es de primera calidad. No hay ausentismo laboral o quejas de consideración. El sacerdote es ágil, oportuno e industrioso. Y si a ese ritmo lo van a reventar, el esmero y categoría de los productos romanos ofrecidos no decae. La rotación ingrávida de los inventarios es reconfortante. No se aceptan devoluciones ni comadreos eróticos. Por su aplicación lo eligieron la sotana del año y es la portada en el calendario del arzobispado. No le tenían fe por su falta de estatura y ductilidad, mas demostró que con sobrepeso también se es posible una esplendente carrera funcionaria en Roma S.A. Un obispo sin panza es un prelado sin ética. Poseer un cerebro lavado por el catecismo y no henderse con facilidad, es determinante en este empleo milenario y empalagoso, que frustra a todos los optimistas sinceros. El neurólogo cata a los que se rinden con los ajetreos. En el cartapacio del dicharachero pueblo, el cura es una pieza didáctica clave dentro del ceremonial y protocolo. El obispo les demanda la condición física de un bufón. Una mente brillante en pijamas y el corazón cerrado a la gloria del Espíritu Santo y su ardor, le evitan el juicio crítico y el eclesiástico, mas no el final.

¿De qué le sirve guiar a un rebaño carroñero?
¿El conformismo sería sinónimo de redención?
¿Cuánta sensualidad no quita la sotana?
¿Cambiaría su religión de ceremonias majestuosas
por otra de almas esclavizadas por el Espíritu Santo?
¿Su maciza lubricidad lo alumbrará?
¿Salvación el litigio?
¿Estará el pueblo informado de la trascendencia
de la conversión en vivo al Nazareno?
¿Con qué gambeta no rehuirá el reino de los cielos?

Juan 5:40; Deuteronomio 1:43; 1 Samuel 12:15

11

Los concursos de belleza y otros equivalentes, son las frivolidades que se han institucionalizado. Si el certamen lo difunden los oblatos, invitarás a la virgen María de saltarina y jurado.
A una modelo la despidieron por no mostrarle los calzones a la respetable y pía teleaudiencia. El recatado director, hipando, no la persuadió de que el comulgaba cada domingo y festivo. Una bula dispensó al canal de los líos de conciencia.
Las películas terríficas, agresivas y retorcidas, son la capacitación que los facinerosos añoran y el barreno que al niño va a descalabrar. Si el film es transmitido por la tele del angelito, las escenas violentas se beatifican por si solas. Entre bala y bala, usted se puede persignar.
Los humoristas sobrepasaron toda barrera moral. Si el chiste es pasado por ellos se enjabona. No te enrojezcas con los desviados, si el show es ordenado.
Al gran canciller le molesta la indisciplina. El desenfreno se plasmará dentro de lo reglamentado.
Los niños metrallean vocablos sucios y se encolerizan, ven dibujos animados diabólicos y mienten a toda prisa. Lo crucial es que no fallen a la misa.
Algunos programas obtuvieron una patente de cabaret, ya que registrarse como burdel sería ofender al papa. Lo primordial es que las maquilladas mujerzuelas no salgan al aire con el poto pelado. Y si son feas, el monseñor además, queda agriado.
Las películas de fornicaciones y promiscuidades son la sacra lascivia de cada día. No hay embarazos éticos si te recreas acompañado de una imagen de la virgen María.
Un afeminado guitarrista con su largo cabello, aretes, un moño de actriz, lápiz labial y su collar, estaba convulsivo porque se le olvidó el sostén. Los meticulosos curas le iban a censurar.
La excitación sexual es un fenómeno a promover. La publicidad con su impúdico bombardeo cumple con este cultural objetivo a diario. Si las eyaculaciones vociferan anomalías, ciertos programas incorporan el rezo del rosario.
El adulterio, el odio, la mentira, la necedad, la intriga, la traición, la maldad,
la infamia, la venganza, la ira, la envidia, el chisme y otros, son los trozos que arman toda telenovela. Si la transmisión es apostólica y romana, a cada capítulo le encenderás una vela.
Utilizan el trasero, el cuero y los senos, como insustituibles herramientas de la propaganda, para vender bienes, servicios y principios vacíos. La línea que divide los glúteos no saldrá al aire. Custodiar la moral pública es un irrenunciable desafío.
Este planeta sin Dios se enferma cada día más, mas una programación católica sin manchas ni arrugas es el ejemplo moral firme, incuestionable y concreto. Sostienen que esta televisión vale más que un sacramento.

Santiago 4:4; Colosenses 3:2

12

América latina es pobrísima de espíritu, mente y bolsillo. Obviamente es católica, en demasía. Tantas carencias son la prueba irrefutable. El empobrecedor e insolente paganismo mariano despedazó los intentos por hacerla prosperar. La miseria es la gemela menor del romanismo.

La ignorancia institucionalizada y apuntalada por las biblias cerradas;
el fatalismo adherido con plomo;
el tango arrabalero por la ausencia de un Dios vivo;
la miopía edificada desde los claustros;
la incredulidad práctica de cada jornada;
la falta del arrepentimiento neotestamentario;
el pesimismo de roble negro;
la frustración incrustada con paciencia oriental;
la indigencia espiritual que sólo recibe sacramentos,
golpecitos en la espalda y un purgatorio como aliento;
la galbana, la rabia, el rencor y la superstición doctas,
hijas de los siglos de religiosidad barata;
la depresión existencial aguda y la torpedad;
se pasean con bombos, platillos y marchas rimbombantes, por esta región anclada a una noche espesa y agria. Se nota que el catolicismo romano ejerce una influencia espiritual determinante en la conducta, pensamiento y economía de los latinoamericanos. He aquí la desgracia del mundo hispano.
El catolicismo es la madre de un hijo bastardo que nunca adoró al Padre sólo a través de Cristo Jesús. Los frutos saltan a la vista en cada lágrima y postergación de los apabullados devotos del extravío. El escudo del mariano es el corazón derrotado.
A pesar del caos y con una porfía descollante, el rebaño no deja de rezarle a María chapoteando en medio del barro. Con una pobreza general encallecida, tampoco abandonan el paganismo de sus padres. Si vives con intensidad el catolicismo sabrás lo que es el sufrimiento inútil. Más lejos del papado y sus conmilitones, más cerca de la bendición plenaria. En aquellas latitudes en donde los herejes alababan a un Dios vivo, al Cristo de la gloria, la ansiada prosperidad llegó como testimonio. El que no se vendó que vea, el que no se vendió que compare. El primer éxito consiste en desvincularse de Roma.
El progreso, la investigación periodística, la integridad moral, los debates televisados, los juicios orales públicos, la democracia pluralista, la abundancia, la crítica, la tolerancia, las libertades personales, la transversalización, los pedófilos píos en el banquillo de los acusados y la repartición de biblias abiertas y parlanchinas, no poseen sus raíces en el Vaticano, innegablemente. El secretismo, la estrechez y el fetichismo duros, sí. Eso sí, los papas son ágiles y competentes subiéndose a los carros de las victorias ajenas, tratándolos de conducir, sin licencia. La única esperanza es el sometimiento al Nuevo Testamento tal cual. Lo demás es ripio ostentoso, a veces ilustrado, oleado.

2 Crónicas 7:14-15; Salmo 1:1-3; 1 Crónicas 22:13

13

Las religiones antiguas de Roma y el magno imperio son la madre del desconsolador romanismo. Isis, Deméter, Cibeles, Venus, Diana, Astarté y las otras diosas madres, son las progenitoras del dogma de la inmaculada concepción de María. Para elaborar todos los desajustes imprescindibles, los teólogos continúan estudiando la Escritura con pasión babilónica, corrompidos de antemano. Anhelan las menores diferencias posibles entre el catolicismo y el cristianismo de Cristo. El autoritario e inexorable paganismo de la época, más los nutrientes del descarriamiento, se fusionaron con pericia y caninez, cimentando así la fatídica y vacía iglesia católica. El sincretismo es el pentágono de Luzbel. Poderosos, políticos, padrinos, empresarios y curas de arriba, erigieron y consolidaron el insaciable Vaticano. Los forzados sucesores del supuesto primer papa, concretaron una pira de tretas formales y dogmas que fortalecieron la sacra opresión, resguardándose los esplendorosos intereses. Si la Sagrada Tradición católica coincide en algunos puntos con la Sagrada Escritura, lo asumen con resignación y nadie se exaspera.

Marcos 7:9; 1 Pedro 2:4-8

14

El miércoles de ceniza, el viernes santo y todos los viernes del año, son días de penitencia con ayuno y abstinencia. Sólo el obispo aprobará un número extraordinario. El ayuno suele ser una huelga de hambre augusta, con la sonajera de tripas de algunos fieles. La panza de los obispos quedó dispensada de esta mortificación de subordinados. Obesos, emblemas de la gula y de la bestia, serán apartados de los sacramentos si no esquivan las tentaciones gastronómicas de las sombras. Los inapetentes son más cercanos al Señor. Invitar al pueblo de María a beber cerveza o a ver las frivolidades de la televisión católica en un día de penitencia, dejaría al obispo con embolia. Por pudor, el vituperio, los excesos y el bureo, se ejecutarán concluido el día sagrado. De esta manera, nadie pone dificultades y el clero guarda un reverenciador silencio.

Una buena obra de Penitencia sería:
no desear la concubina del hermano en la fe;
no pensar en asados regados;
donar en la teletón social un monto doloroso;
parar de mentir fríamente;
esperar con fe el otro día para aparearse;
fumar y apostar con disimulo;
comprar vino y solidarizar con la sed vecinal;
contraer drásticamente los chismes y las puteadas;
disminuir agresivamente las obscenidades;
no ver las telenovelas católicas o lacerar los pensamientos impuros.
Todo se hará en actitud de meditación.

Fornicar los viernes es más indigno que de lunes a jueves, antes del almuerzo. Hacerlo en cuaresma es un sacrilegio. Ningún sacerdote eyacularía un viernes. Enjaular las bajas pasiones con un cerrojo suizo, golpear al demonio debajo del vientre y apartarse de todo asomo de mundanalidad, son los sacros objetivos de los días de penitencia. Un día sagrado es luz, ante tanta transgresión soez. La violencia y la lascivia en semana santa, la tacañería y los vicios en tiempo de cuaresma, la concupiscencia y las farsas en el mes de María o los viernes orgiásticos, son un rebullicio.

Colosenses 3:5-6; Mateo24:13; Mateo 7:13-20; Tito 2:12

15

La historia de la Santa Inquisición, fiel representante del espíritu de la iglesia romana, se escribe al menos con: las cámaras de tortura y el beato manual que aseguraba el desgarrador sufrimiento de los martirizados; la nómina de los curas incondicionales al Sumo Pontífice, que con creatividad y afán, incrementaban cada día el horror de los atormentados, en el nombre de Dios; las hogueras que diseminaron la misericordia papal; los hierros candentes y los océanos de miedo de los pueblos esclavizados por la sañuda y devastadora Santa Sede; los gélidos tribunales que a través de la delincuencia y el crimen organizado, financiaron con holgura las obras del Romano Pontífice, confiscando y expropiando las propiedades y recursos de los inocentes y redimidos que fueron torturados, quemados, asesinados y acabados; el arriscado personal que se capacitó para manejar con ímpetu y rigidez las suntuosas cámaras del suplicio; los expertos que flagelaban sin matarte; las víctimas que conforman el genocidio de los vicarios; ese clero que superó la crueldad fantaseable; los miles y miles de presbíteros que con celebrada lealtad al primado de Italia, se mantuvieron firmes e inmutables frente a las lágrimas, náuseas, desmayos, arcadas, súplicas y los demoledores quejidos de los inmolados y pisoteados; los papas, obispos y cardenales, paranoicos y homicidas que personificaron con inigualable fidelidad y coherencia la singular e inequívoca ternura y perspectiva católicas. La Santísima Inquisición es el distintivo del credo romano.
El origen de todo el suplicio estuvo en una doctrina que en temas de fondo, mantiene su línea intacta. Empero el lobo feroz con su radiante y blanca vestidura insiste en que es el vicario del Rey de reyes. No se agarrotaron con tantos vejámenes a los bienhechores. En el último tiempo volverán a poseer un gran poder, brevemente, y tendrán nuevamente la oportunidad de mostrarle al planeta su ensordecedora piedad. Después, la justicia ingresará con su guaripola empozándose por los siglos de los siglos ¿Por qué el sacro colegio no desclasifica los archivos de la Inquisición para que los investigadores imparciales dimensionen la maldad de Lucifer y sus delegados? Un milenio de evolución desde el afamado Constantino y aterrizaron en el horror límite, por apegarse a la Tradición, apartándose del evangelio puro y sencillo de Jesús. Continúan enceguecidos con la depredadora Tradición. Bueno, el dinerillo encandila a cualquiera.

Apocalipsis 6:9; Apocalipsis 17:6; Hebreos 11:36; Hechos 5:40; Éxodo 20:13

16

I

Si el seductivo cura no le baja los calzones con furor a mi madre, yo no nazco. Hoy crezco bien y el techo de la parroquia ya me perdonó por germinar fuera del sagrado vínculo. En mi acaramelada iglesia y madre, soy un desigual, con ternura pontifical. Él, a obispo no llegará, por no retener un condón bajo la sotana. Mi madre es mi madre, mi padre y mi sacramento, compasivos. El padre, reza de reojo, al Padre.

II

Soy el capellán Andrés. Los andarines me llaman padre, excepto mi hija subterránea ¿Hostia y sexo consagrado, o al revés? El orden de los factores nunca alteró el producto.

Génesis 34:2

III

Copulan con mujeres casadas por la iglesia, con solteras confirmadas y cameladas, otros, menos convencionales, con su trasero, minifalda y un lápiz labial. En los ambidiestros el celibato se cautela bien. Otros ven en el kindergarten una porno y otros se masturban con las manos y los pies contemplando de espalda a la mamá de Dios. El cero por ciento del clero restante es casto casi todo el día.

Efesios 5:5

IV

El sacerdote la deseaba con unos ojos donjuanescos que la persuadirían en los pasillos. A pesar de su desconcentración laboral su lema ético es: “el show debe continuar”, por modesto que sea el tablado, el catre. Este fornicador frenético es un disimulador invicto.

Romanos 1:28; 1 Juan 2:6

V

Antes de perder la salud y de recostarse en el nicho su último acto parroquial fue intentar un manoseo y pedir perdón. En la cavidad, al final del trepidante pasadizo se acomodará con su orlada lubricidad, que cohonestaba sin rechistar.

1 Corintios 10:8; Apocalipsis 2:20

VI

Los ministros del evangelio poseen el derecho, sí, el derecho, de tomar a una cristiana como esposa. Como en la era apostólica, el cristianismo normal de hoy respeta ese derecho a cabalidad, sin acrimonias o gatuperios.

1 Corintios 9:5

17

Que la iglesia esté plagada de eyaculadores tesoneros es una cosa, mas la pederastia es otra cosa muy distinta, tan distinta que el cardenal de Boston la consideró irrelevante, una bicoca. Protocolarmente, el zamacuco cardenal no tuvo inconvenientes en sentarse a la siniestra de su padre, un santo padre que les da un portazo a las divorciadas, por réprobas.

Salmo 5:5-6

18

El sentimentalismo adocenado, las leyendas sensitivas y afables, el credo de los analfabetos de la nueva alianza, las conjeturas mimadas y la simonía, la avaricia, las costumbres antiguas idólatras y tribales, la prensa amarilla, las apariciones sensacionalistas y algunos versos sagrados desenterrados con pinzas, de esos que no fastidian el itinerario, son el ombligo de una improfanable Tradición que a veces no acuchilla a Cristo Jesús. El emocionalismo solidifica en la grey y en el Magisterio falacias, que más tarde que pronto se suman a las creencias oficiales, con bochinche y una mirada de yeso. Satisfacen ambiciones sutilmente definidas como si conformaran una idea divina, dándole al pueblo comistrajos. La Sagrada Tradición no es un freno para el desenfreno, por eso su popularidad y santidad.

Salmo 14:4; Salmo 50:22

19

I

Es descomedido el fundamentalista espectáculo de observar a un católico luchando contra los tifones para tratar de divorciarse, a como dé lugar. El bautizado se pone tan testarudo que se olvida del nombre de la mamá de Jesús y niega la resurrección si así la desesperante situación lo amerita. Usa preservativos por cestas y maldice con alborozo todo lo que le incomoda de su santa iglesia y saluda lloroso al papa con un pañuelo benefactor que mueve de lado a lado con el beneplácito y animación del enflautado redondel vaticano. Le musita al purpurado que se inserte la excomunión por donde le quepa, con vocablos no pulimentados y aguarda la semana santa hospedándose en los brazos de la imagen de la Virgen de los Remedios.

Salmo 4:4

II

Jamás una divorciada militará en una orden religiosa, por millonaria que esta sea. Esto es casi imposible. Si el sumo Pontífice se enterara de un sacrilegio como éste, ahorcaría a toda la orden con la cuerda de un piano. El vicario se emputece cuando los curas mensuran el patrimonio ajeno.

Santiago 5:3

III

Y la princesa le preguntó sin rodeos al papa: ¿cuánto vale mi divorcio? En una telaraña de tretas jurídicas, éticas y comunicacionales, le concedieron el piadoso sacramento del divorcio. Los sopistas se casarán por segunda vez, en las sagas del purgatorio.

Proverbios 15:27

20

Mi hija es protestante y asiste a clases de religión católica en una escuela pública, en donde hay recursos y espacio y voluntad sólo para los profesores de religión católica. Con las excepciones eluden el retintín. Mandada a sentarse en la última banca, una vez a la semana escuchará el avemaría y las otras aberraciones paganas cuasioficiales. El obispo no mueve un dedo por los derechos religiosos del otro, de las minorías en los países romanizados. Guarda un silencio ancestral y se envuelve en una nube con ficciones creíbles sólo para su galería alelada ¿Judaizaría el Estado a un musulmán? El nuncio adiestró a un gobierno que se llena el hocico con la descollante libertad de cultos imperante. El malévolo pulpo moviliza sus trucos y señuelos, con un disimulo que ya es artístico, con los dedos entrecruzados y los pulgares en la pera.

Salmo 58:4

21

Las papas son infalibles desde el año 1870. Las arbitrariedades y crímenes anteriores a esta fecha, carecen de valor legal. Las brutalidades, maniobras y embusterías, que se escondieron después con maestría, por ley, no tendrán a ningún pontífice como encubridor. La legendaria beatería de los sucesores papales no inducirá a los ciudadanos al humor perverso. Las apariencias se guardarán a cualquier precio. Es que un mal testimonio en la imagen del vicario los conduciría a un rebaño trasnochador, cervecero o porno. Al marketing eficaz le dan un contemplativo aprecio.

Mateo 3:10; Mateo 23:28

22

¿Los hijos del papa Alejandro VI fueron más criminales que él, o podríamos hablar de un empate? ¿Hijos y nietos del papa Paulo III fueron nombrados cardenales por vocación o para preservar la tradición familiar de desfalcar?
¿Todo lo que se robó Juan XII, lo repartió con equidad entre sus hijos, socios y amigos? ¿Por qué Inocencio VIII favoreció económicamente a sus hijos en una forma tan descarada? ¿Qué papa poseyó una intimidad presentable? En la plaza de san Pedro el sexo ilícito y el hurto no existen: todo vale.

Romanos 2:21

23

¿Cómo lo hace la iglesia católica para reparar algunos templos o propiedades antiguas con monedas frescas del presupuesto de la nación, sin desgreñarse? En mi dócil país al templo lo declaran santuario o monumento nacional y listo. Los millones verdes se apersonan bailando twist. Muchas veces, también hay una buena mesada, con el aporte de todos los contribuyentes bisoños, para el pábulo de los beneficiados, bajo cuerdas. Por esto, determinados sacerdotes estarían con sobrepeso y un automóvil del año. Es que no es ético que la grey financie la reparación y manutención de los domicilios que ensalzan a María, sin la presencia totalizante del bolsillo del Estado. A la hora de extraerles recursos a la República los tonsurados han demostrado espectaculares neuronas y voltaje en estos dos milenios del miedo. Han redactado breviarios, doctorando a cada chupasangre. El vicario es quien los despacha a la zona del despanzurramiento. Las mejores artimañas son las eclesiásticas, las de su ilustrísima, en concomitancia con los políticos retorcidos y conservadores. El hurto será legal, caballeroso y estético, con la preciosa retórica indisculpable de siempre. La multimillonaria Roma S.A., también pide ofrendas.

1 Corintios 16:2; 2 Corintios 9:7; Tito 2:10

24

El método del ritmo los pone neuróticos
y colma la casa de hijos: extraño ideario.
El marido circula como león enjaulado
y ella se excitará según el son del calendario.

Si se lleva la cuenta con disciplina prusiana
empapelando las paredes con barras y estadísticas,
igual la mujer podría quedar embarazada.
Sudar como un marrano es una fracción de la mística.

En los días fértiles las féminas anhelan sexo y cariño
y los hombres las ven como agua pura en el arenal.
Este método anticonceptivo es el más cruel e inservible.
Se regocijan encrespando las oleadas del ensortijado mar.

Con esta desconcertante ruleta impía
los hogares se plagan de bebés, bautizados.
Los papistas se ríen y se condecoran entre ellos.
Hay que ver como crecen y crecen los evangelizados.

Proverbios 14:31

25

Los teólogos e historiadores al arduo servicio de las falsedades oficiales del Vaticano no se curarán de la malatía del romanismo. El temor de ser atestados por el Espíritu los paraliza y se guarecen en una Tradición contumaz y carmesí, injertada de fábulas nervudas y apetencias mefíticas. Roma, capital federal de la insidia global y del paganismo pulido, sirve con ascetismo a todos los crímenes o demonios inventariados. Su gran obra de arte es el encubrimiento. Judas era el tesorero, todo sigue empeorando.
Comprar acciones en la bolsa, bautizar, intrigar, copular, hacer misa, invertir en la agroindustria, confirmar, blanquear, participar en enjuagues diversos, rezar o blindarse, es lo mismo, es parte de lo igual en el romanismo.

Salmo 101:2-3

26

I

Secreta es la designación del vicario,
secretas son las finanzas de Yahvé.
Secretos son los procedimientos y las decisiones,
secretos son los archivadores de su reino.
Secreta es la información y los pesares,
secreto es el departamento de personal.
Secreta es la gestión y los atropellos,
secreta es la conducta y el descontento.
Secreta es la dirección y los abortos,
secretos son los envenenamientos y la pedofilia.
Secretas son las rendiciones de las cuentas duendes,
secretas son las sierras y cumbres de fornicaciones.
Secretas son las adquisiciones de vicios y tachas,
secretos son los bosques de homosexualismo.
Secreta es la verdadera historia de los papas,
secretos bajo la mitra anidan en paz los cinismos.
Secreta es la nómina de los divorciados por Roma,
secretos son los ingresos pecuniarios no presupuestados.

El secretismo es el cigoto del oscurantismo,
el oscurantismo es el núcleo del crimen.
El crimen es la salsa y el quid del Vaticano.
Roma se pudre y se cubre con el secretismo.

Mateo 10:26; Habacuc 2:12; Hebreos 13:9

II

Allá, en la zorrera de los angelotes, recalan los fugitivos de la justicia y de las sanciones morales. Cuando el nauseabundo presbítero pone una uña en la santa sede, su alma se alboroza en el hogar afín, enalteciendo a su santo padre. Un clero con la boca tabicada no fractura los basamentos de la fe.

Ezequiel 2:3

III

Influido por la inasible probidad, el vicario ordenó que todos los registros financieros y mercantiles que guarden alguna relación con la iglesia o con cualquiera de sus clérigos sean transmitidos por internet al orbe. En aras de la transparencia conjunta, el Romano Pontífice anhela con ardor que los ciudadanos del planeta accedan apretando un botón en el ordenador a cada cartola bancaria, contrato, factura y contabilidad, de todas las empresas pías, obispados y congregaciones, particularmente las del Vaticano, sin excepciones, porque el mánager del Salvador no tiene nada que esconder, como casi todos no lo suponían. Desde hoy, las chequeras del papado las ves en un sitio web. Se comunica el sensible y fulminante fallecimiento del santo padre, que siempre gozó de buena salud. A los sacerdotes íntegros los apuntan con el dedo y el que nada hace todo lo teme.

Salmo 11:6

27

Con el propósito de detener el avance de la ciencia, de la teología, del pensamiento y la imparcialidad, cruzaron el mar rojo y resucitaron muertos. Sus logros en este campo son los más asombrosos. Son tantos los siglos perdidos, que hoy estaríamos almorzando en Saturno con el grueso de los líos sociales aplacados. El papado, la mariología y la Tradición entorpecen con ahínco los adelantos y las bendiciones del Señor. A regañadientes y desmoralizados aceptaron que la tierra gira alrededor del sol. No les pidamos más, no los agarrotemos.

Galileo los excomulgó, el travesti los excomulgó,
la razón los excomulgó, Lutero los excomulgó,
la objetividad los excomulgó, la pureza los excomulgó,
el cabaret los excomulgó, la sana fe en Cristo los excomulgó,
el alígero los excomulgó, el proxeneta los excomulgó,
el republicano los excomulgó, el excluido los excomulgó.

Juan 8:32; Mateo 7:7

28

I

El papado no pretende comunicar abiertamente la opción del Espíritu Santo en vivo y en directo y sin cortinajes. Nadie se enterará de los agridulces detalles ni de las diarreicas rondas de los votantes. El avaricioso albacea de Dios es ensalzado una vez finalizados los pactos políticos cardenalicios, los navajazos, las componendas y las conchabanzas. La televisación sin editar de los escrutinios es el dengue hemorrágico y más.

Juan 3:19

II

Los más eufóricos porfían en que el Espíritu Santo participaría ínfimamente en el proceso eleccionario, encargándose de la emisión del humo blanco al pie de la chimenea pero no en la designación del papa elegido. En la Edad Media Dios no era ni escolta del portero. Ahora refunfuña de lejos.

Juan 14:26; Ezequiel 32:9

29

El muerto se purificaría por un breve tiempo en el purgatorio y accedería al paraíso. Si en el otro lado existe el tiempo al nonagenario Dios le crece la barba blanca según el andar del reloj del más allá. El tiempo no existe, el purgatorio no concurre, sólo una eternidad blanca o una azabache llameante.

Salmo 45:6; Hebreos 9:27

30

Las decenas de automóviles marca Ford facilitados para pasear a la comitiva de Juan Pablo II, portadora de la llama de los sacramentos de la fe, por las calles de México, le enseñaron al rebaño que a Cristo no le agradan los automóviles japoneses. Por cada paseo del representante de Yavé, las empresas multinacionales corren tras el arzobispo para negociar un aporte económico a cambio de un sorbo de fe y toneladas de publicidad grácil. El economista de Roma le aconsejó al santo padre residir arriba de un avión, porque en tierra es puro gasto, camorras y comentarios socarrones.

Santiago 5:3; Eclesiastés 5:10

31

I

Un alma vale más que toda la masa monetaria que fluye en el globo. Por menos de esta cantidad se vendieron legiones de moradas coloradas al otro lado del puente, enfatizaron los vendedores del reino de los cielos, tan escandalosamente bien gerenciado.

Isaías 56:11

II

Ahorrándose liras, minutos y burlas, por la maratón que no se ejecutó, Juan Pablo II canonizó en el año 1988 a 122 y beatificó a 22 de una sola vez. Santificó a un cementerio completo de un tris incluyendo a ese extinto distraído que no era un impostor y que se les coló por motivos tácticos.

Salmo 14:2-3

III

Roma se ve en la historia como “una realidad entrelazada que se compone de un elemento divino y otro humano”. En los negocios son humanos buscando, asolapadamente o con testaferros armados, una rentabilidad lo más divina posible. En religión, son humanos eludiendo la justicia divina parapetándose detrás de sacramentos de urgencia carcomidos. No predicarán del evangelio casto de Jesús y ganas de escaparse del infierno no les falta. El artificioso purgatorio es su prez.

Lucas 16:13; Mateo 23:15

IV

Si los fieles no financian el culto divino, la iglesia se obliga a involucrarse en empresas calinosas, bretes maleables, chanchullos o de chupar del Estado todo débito, con regurgitaciones parcas.

Éxodo 20:15

32

Que Dios tenga misericordia de aquellos sacerdotes,
siempre náufragos y regresivos,
que no son masones en el Vaticano.
Masonería clásica, masonería beata,
todo es exactamente lo mismo.
Los tinglados son los mismos,
la fiebre del oro es la misma,
la mierda es la misma,
la prosopopeya es la misma,
el emperejilado es el mismo,
los íncubos son los mismos,
la prosopografía es la misma,
el avemaría es el mismo,
la podredura es la misma.

Por medio de ambas masonerías se canalizan: el éxito áureo, los obispados, los ascensos retributivos y los trastazos, la vanagloria de Roma, las nunciaturas, las prebendas sápidas, las rapiñas, los cuchillazos investidos, los empentones, las grúas y los embalsamamientos vertiginosos. Ser infiel al evangelio puro de Jesús es aconsejable. Ser desleal a la logia es la granulación inmediata, la calamidad. En mentir, intrigar, malversar, rezar, matar y robar con serenidad de espíritu y credibilidad está el verdadero talento.

Ezequiel 16:48-50; Salmo 1:4-5

33

Mi amigo católico apagó cincuenta velas pensando seriamente en comprarse una Biblia y averiguar si hay algo adentro que le sea útil. Reconoce de rodillas y con las manos en el altar, que en varias oportunidades ha sentido curiosidad por leerla, mas de una forma u otra siempre logra aguantarse.

Salmo 119:105

34

Posee una sensibilidad social estridente y al igual que el diablo, cree en Dios, eso cree. Analista aplicado de los procesos históricos y ya no confía en la metralleta altruista, en el Che Guevara, en la bomba molotov. Hoy es un pertinaz predicador de la cuestión social, adinerado y alejado de la chusma y sus arrabales. Como amante del capital propio con polvos de hornear, escupe tupidamente sobre la teología de la liberación, sobre el socialismo y todo lo rojo y sus derivados. La historia no le dio la razón ni lo absolvió y le replicó que era un estúpido sobresaliente, un violentista de escritorio, un cabeza caliente. Hoy es un evangelista de los derechos humanos y siempre discipula con los ojos en blanco.
Paladín de los pensamientos liberadores y nunca ha sido soltado de sus deslices. Las debilidades lo mandan y lo vapulean. Según él, una teología que nos libere no ronda entre nosotros: ateísmo práctico. De marxista y ateo a humanista y agnóstico. La lindura es análoga, similar.

Gálatas 5:13; Romanos 8:2; Romanos 8:21

35

Roban un poquito: en los campos; al servicio de impuestos internos; al prójimo; a las leyes vigentes; a la jornada laboral; en las oficinas y en cada tentadora oportunidad; no devolviendo lo que le prestan. Si se pierde una billetera no devuelven ni la fotografía de la virgen María, comprada para combatir la impiedad. Como una legión de hormigas bautizadas hurtan un gramo por aquí y una onza por allá: que mariana es mi ciudad. La falta generalizada de honradez forma el corazón de la cultura católica, comenzando por su paradigma, la santa sede. El sacramento no te empuja a la integridad, ni en pleno mes de María.

Salmo 7:8

36

Le componen canciones y lisonjas y peregrinos se mueven cientos de kilómetros sólo para verle y emocionarse. Está más fotografiado que estrella de cine y muchos deliran por tocarlo o besarle. Sus arrastrados no admiten que el culto a su persona es idolátrico. Después de escuchar sus planos sermones nadie corre a vivir los Textos Sagrados. Actúa bien en su rol, o si no la propaganda ornamental se viene abajo. En su romanizado teatro la popular clama al divisarlo. A fans escogidos se les ha permitido dormir cerca de él. Otros, sabiendo que es una imagen pagana viva, le besan la mano y quedan suspendidos en el aire. Con el evangelio según San Mateo no les sucede igual. En su papamóvil también recepciona esa desenmascarada adoración que exaspera a Dios. Es el fetiche que no debe parecerlo. Roma posee abogados y teólogos consagrados al ministerio de legalizar esta perversión y otras. Los autógrafos no forman parte del espectáculo, las giras promocionales, los reporteros reptiles, el canturreo, los lienzos, la entelequia y la egolatría, sí.

Hechos 10:26; Deuteronomio 11:16; Mateo 8:20

37

Amigo católico, si una explosión esparce tu mandíbula y riñones sobre la calzada, ¿estás seguro de que la Trinidad te va a recibir con los brazos abiertos y una parranda? ¿o hay esa desmedrada duda en la letrina de tu ser, que te señala con fuerza cósmica que te pudrirás por mundano ducho? ¿Te relaja la filfa del purgatorio cuando te hundes en la almohada después del tongo o Eucaristía?

Gálatas 5:16-21; Mateo 13:41-42; Apocalipsis 21:7-8

38

Leyó bibliotecas enteras y la guía telefónica y midió el cosmos con los brazos. El orgullo propio del quehacer y su intransable estirpe eclesiástica son más forzudos que sus engolados pecados, que lo vencieron en el camarín. La sola noción de vivir el evangelio puro lo pone hipocondríaco, lo descrina. No renuncia a la estola ni tira la toalla. Cuando se sabe el más miserable entre los consocios, disimula tan bien, que no le falta ningún requisito para ser un santo romano.

Juan 3:3; Juan 3:10; Marcos 7:7; Proverbios 1:7; Deuteronomio 10:10-12

39

El ecuánime presbítero, en ayuno y oración, busca en la Escritura el purgatorio y no divisa una tilde sobre la cual crear una faramalla medianamente creíble. Del avemaría no recolecta una consonante de donde afirmarse un minuto sin sonrosearse. Se va detrás del celibato forzoso perpetuo y le comunican que Pedro y los demás eran casados. Inquiere sobre los sacramentales, los autos de fe, el interminable sacrificio de la misa, el bautismo infantil, la veneración de las imágenes y la infalibilidad papal, y comprende abochornado que lo timaron de frente. Capta que la mariología, la Tradición y la santa sede son agregados bárbaros e imperdonables. Su despejado corazón ya se convenció que la sangrienta redención del Nazareno no requiere de la religiosidad popular ni de los sacramentos ni de automatismos nacarados. Por los dinteles disponibles se fugan del catecismo. Cada día le cuesta más deshonrar el Decálogo cierto ¿Cuál es la perla de gran precio?

Mateo 13:45-46; Josué 1:8

40

I

Pío XII le confidenció a su secretaria íntima Pascualina, en privado, al oído, en voz baja, desvestido, con la radio prendida, acurrucado debajo de una butaca, en el sibil, que asesinar a millones de judíos fue impropio, exagerado. Fallecido Hitler, combatió el antisemitismo con ira santa, con huelgas de hambre.

II

El bombardeo de Mussolini a Etiopía fue con la bendición apostólica de Pío XII. Los africanos saltaban por los aires. En masacrar a inconversos estaría el goce.

III

Cuando Pacelli firmó el concordato con Hitler vio la misma escalera gloriosa que advirtió Jacob en Betel. Pío XII fue un instrumento insobornable del diablo, su mejor pupilo.

Mateo 23:28

41

Era un mandamás honesto al que le complacían las auditorías contables. A los irónicos treinta y tres días estaba traicionado y exangüe. Como es la usanza, los conspiradores no propusieron la comprometedora autopsia. Para examinar el cadáver de Juan Pablo I y el de otros vicarios envenenados, primero pasarán con una aplanadora de cemento sobre Juan Pablo II y sus sucesores. La cicuta o digitoxina es una política de Estado. En el arte de perfeccionar el crimen son proyectistas prolíferos y mentores. La curia le ruega en el subsuelo a María que el Espíritu Santo continúe inhibiéndose de participar en el credo católico. La probidad horada el ocultismo financiero.

Lucas 10:3

42

La bula Romanus Pontifex, que separó a la humanidad en propiedades y propietarios, avivó la compraventa de esclavos y los réditos del tesoro del paraíso. Jesuitas, carmelitas, benedictinos y otros pandilleros también adquirieron esclavos para doctorarlos en el sermón del monte, en la parábola de los talentos. Negros y amerindios vivían repudiados y pisoteados, mas todos recibieron el sacramento del bautismo antes de los seductores latigazos evangelizadores. Los misioneros eran negreros rezadores, contemplativos, celosos y anhelantes de las plantaciones cuestuosas y de esa minería que brilla, como los ojos de María.

Marcos 12:31

43

Secuestraste al niño judío Edgardo Mortara,
gobiernos extranjeros te pedían que lo devolvieras.
Te sentaste en las voces de la cordura
y actuaste teatralmente, como si nada supieras.
El que le roba un niño a una familia es un diablo;
catequizando, presionaste para que el rapto ocurriera.
Como todo papa, eras un facineroso con impunidad.
La ética elemental la plasmaron, para que te rieras.
Este papa plagiador creía en la infalibilidad papal.
Es imposible más arrogancia y descaro en esta tierra.

Apocalipsis 21:8

44

El tribunal de Milán quería encerrar a los gazmoños y podridos banqueros de Dios. Las fechorías y fraudes eran inmensos, también iba a caer fuerte el vicariato de Dios. La corrupción papal y el tratado de Letrán evitaron la justicia y todo asomo de decencia. Juan Pablo II protegió a sus mafiosos preferidos. En los luciferinos se descarta la transparencia.

Mateo 18:7

45

¿Cómo decirles a los católicos que el culmen de la putrefacción religiosa estuvo en el tarifado de los pecados? ¿Cómo les comunico que el papado legalizó el incesto, la violación, el homosexualismo, la simonía, el homicidio, el robo, el aborto, el incesto, el adulterio y todas las inmoralidades concebidas, por dinero? Por un precio fijado o definido perdonaban los pecados ¿Qué hubiese sucedido con la infinita corrupción papal si Dios no le pone un fin, al menos temporalmente, a través de la bendita Reforma Protestante? ¿Cuándo Satanás se contentó más?

46

El narciso lenocinio de seis estrellas es estratégicamente pomposo y receptivo. Todas las rameras, novatas y versadas, deliran por darle un beso en la mano, de rodillas, a la gran prostituta, la más famosa y desvergonzada de su género.
Desde el epicentro de las más variadas actividades, cada meretriz graduada, cada diócesis o cloaca, la ensalzará como es debido, sin ñoñerías o timideces.
Gobierna su multinacional mancebía con prestancia y finura, sentada sobre siete colinas. Las querellas del recuerdo no le generan líos,  remordimientos ni arrepentimientos sinceros. No hay jaquecas, visitas al siquiatra o al confesionario, por las fechorías de cada año, de cada centena. Son infalibles predicando, hurtando y copulando.
Las mujerzuelas uniformadas más cercanas le succionan el dedo gordo del pie todos los minutos laborales de cada data. Sólo los mejores diamantes e investiduras serán para ella, la seductora, siempre sensual y elegante. No utiliza toallas higiénicas ni tampones esta hembra persuasiva con el patriciado. A los banqueros les muestra una teta y más.
Es culta, políglota, provocadora y refinada. Su sigiloso estilo de dirección es inconfundible. Las grandes decisiones las toma entre bambalinas con una clara política de piernas abiertas a puertas cerradas.
Es veleidosa y antojadiza en sus excesos y se pone histérica con facilidad y disimulo. Ningún lacayo la reprocha y sus lameculos la veneran contemplándola, con inciensos. Quedaron enajenados las demarcaciones y el pudor en el gaseoso culto de adoración a su persona.
Posee una cintura esculpida excitante en un cuerpo curvilíneo y lujurioso. La lascivia es lo más estimulante en su reino. Corazón áspero, espíritu interfecto y las ambiciones monetarias no la desfiguran. Como a las vampiresas les molesta el sol, crearon el suyo, de escarlata y púrpura. Cuando las cámaras de televisión se apagan, el evangelio puro de Jesús le causa espumarajos.
Sus tentáculos administran la perdición global con vehemencia y una draconiana eficacia. No se infiltra un rayo de luz que despierte a los parroquianos. Si esto sucede, las sutiles nuevas versiones de la aleve Santísima Inquisición se encargarán del tema con hogueras figuradas, por ahora.
Vestida de blanco es una reina que seduce al más sabio de los ciegos, flirteando. Su resplandor brilla desde el centro de la tierra. El que descienda verá su impresionante mansión sempiterna. Con el dinero es una malabarista con los ojos enmantados, parada en un talón, sobre una baranda.
Es coqueta con todos los que la quieran besar pero sólo fornica, dantescamente, con los millonarios y poderosos, sin las impías pastillas anticonceptivas. Según sea el caso, sus crímenes los cubre con una pala o con un rostro circunspecto y etéreo.
Refunfuña con el que no accede a sus caprichos. Todos bailan desnudos y apretaditos. Ella elige la canción, el horario, el lugar y la pose, casi siempre.
Es la gran prostituta, gallarda y falaz, madre de una religión alienante y populachera. Espera sentada sobre siete montes con pavorosa displicencia e irreverencia, que la función termine lo menos luego posible. La pureza ofende crudamente su idiosincrasia y pone al fraudulento purgatorio como su único alivio, transformándolo en la suave entrada al infierno, que todo pagano bautizado pedía en las encuestas.
El postrero apagará la farola que el primero extinguió en el siglo cuarto.

Apocalipsis 17:9; Mateo 23:13-15; 1 Timoteo 6:10; Hechos 8:20-21

47

Si mis compañeros de clase se confirman yo también lo haré. No soy eremita ¿Contradeciré a mi pechoña mamá y al rector? Si a mis compañeros los predestinaron a parrandear hasta el féretro, unidos como hermanos en la fe. Yo me les adheriré. Con la unción quedamos espiritualmente sellados, con el Espíritu Santo tan adentro, que nadie lo distingue, nadie lo vio. Atado a María y a la santa iglesia y con la madurez que la Confirmación da, no me avergüenzo de mis copulaciones en hilera y no escudriño ni predico de la Biblia ni bajo amenaza. Soy un testigo viciado más de la catedral.

Romanos 2:16; 2 Corintios 4:18; 2 Corintios 6:17

48

El Pontífice se lo pidió como pastor a Catalina de Médicis, la complaciente reina madre que persuadió a su hijo. El papa y el colegio cardenalicio se embriagaron de regocijo bailando charleston en la iglesia de San Marcos con una medalla acuñada que glorificaba la matanza de miles de hugonotes.

El rey de Francia quedó como un místico y Catalina como Catalina de Siena.
El vicario lamentó que algunos evangélicos sobrevivieran a tan piadosa y noble matanza e hizo una granítica penitencia por este desvarío. Sangre derramada, papa chocho. Francia nunca más fue la misma.

1 Juan 3:15

49

¿Qué es usted señor cura?

¿un fornicario sentencioso
o un adúltero de la KGB
o un amante fugaz doble
o un concubino ponderoso
o un homosexual glorificado en la extensa marcha
o un onanista de nivel medio
o un bisexual cetrino
o un pedófilo catequista
o un casanova proceloso
o un marqués de Sade
o un partusero encogido
o todo lo anterior
o casi todo lo anterior
o algo de todo lo anterior
o un célibe trucado, para la pantalla?

¿Qué no es usted?

Efesios 5:12

50

Finalizados los tsunamis de sentimentalismo y de sentidas condolencias demagógicas y políticas que suscitaron su incomponible partida, el adúltero vuelve a las brasas de su amante, el trolero a sus misas, el sacramento a sus legendarias impericias, el vicioso a su tabaco vitalista y el canal católico a su reality, a sus culebrones y a los otros manjares con los cuales adoran a su padre incesantemente, y el papa polaco aún no es enterrado. Los bíceps de este sentimentalismo no alcanzaron a trasladar en andas a la justicia italiana a los banqueros de Dios y menos para realizarle una autopsia plausible al envenenado Juan Pablo I. La fastuosidad es su lucífero marbete. Se secan las lágrimas y la blasfemia sigue reinando.

1 Timoteo 3:1-7

51

El catolicismo es el sustento del paganismo mariano,
el paganismo mariano es un clon de la podredumbre espiritual,
la podredumbre espiritual es la fuente de la amaurosis mental,
la amaurosis intelectual es el cigoto de la sandez ideológica,
la sandez ideológica es la matriz de la penuria económica,
la penuria económica es trilliza con la rabia y la animadversión,
la rabia y la animadversión son los padres del socialismo,
el socialismo fue el detonante de la violencia revolucionaria,
la violencia revolucionaria es una nieta del catolicismo,
el catolicismo es un ascendiente del marxismo,
el marxismo fue el pretexto pío de la dictadura militar,
la dictadura militar fue la madrina de la violencia reaccionaria,
la violencia reaccionaria culpa a la violencia revolucionaria,
la violencia revolucionaria culpa a la furia contrarrevolucionaria:
ambas componen la fatal y mísera cultura católica.
La fatal cultura católica no romperá el círculo de la pobreza,
la pobreza global se quiebra con el influjo del evangelio,
el evangelio puro es el nido de la prosperidad espiritual,
la prosperidad espiritual es la luz de la riqueza intelectual,
la riqueza intelectual es el motor de la prosperidad económica,
la prosperidad económica es la cripta de las frustraciones letales,
las frustraciones letales expiraron donde venció el evangelio puro,
el protestantismo apartó a los hombres de la sede romana,
la sede romana es la gran antagonista de la prosperidad espiritual,
la prosperidad espiritual es el hontanar de la riqueza económica,
la riqueza económica es una hija más del protestantismo,
el protestantismo canonizó por acción y omisión el capitalismo,
el capitalismo engendró a un hijo loco llamado consumismo,
el consumismo produce el congelamiento del espíritu,
el congelamiento del espíritu genera la miseria moral,
la miseria moral es la propulsora de la degeneración,
la degeneración es extirpada sólo por el evangelio puro,
el evangelio puro es el crecimiento integral, y no hay más.
No es la raza la mala, es la religión la mala.

Éxodo 23:24-25; Salmo 24:5-6

52

I

La superstición es la prostitución del culto que sólo debemos a la Santísima Trinidad. Si le cantas a María, al papa o a los beatos, eres un supersticioso rematado. No les pidas dinero a los santos muertos ni los jorobes, es espiritismo. Recuerda, toda plegaria va al Padre sólo a través del Hijo, en la era del Espíritu Santo. Lo otro es superstición y trae mala suerte, como el gato negro.

II

Mi pureza no se extenderá en un ápice, mas al verla quedé extasiado. Sólo ella se aparece en todos lados más y más. Más santuarios, más peregrinos, más ofrendas, más ofensas. El paganismo fino se apodera del mundo infiel.
Jesús es incapaz de redimir en solitario al hombre, requiere del apoyo de su mamá. Es ella la que entrega mensajes en grandes toneles al baboso pueblo, dándole señales y prodigios. Todas las culturas se postrarán ante ella y ante la gran ramera se doblegarán todas las religiones, tomadas de la mano. María unirá maternalmente a los inconversos. El Padre rescatará a última hora a los salvados personalmente, por el Cristo de la gloria, de las huestes del lobo y sus imágenes.

Isaías 44:9-11

53

El hombre yerra, el Magisterio yerra tenazmente. El alma humana se tima por todos los costados, el clero aún mucho más, alineada detrás de las herejías papales redondas. El sacramentalismo y la santurronería elocuentes brotaron de ese paganismo superferolítico obispal. El primer índice de los libros prohibidos de la Inquisición española prohibió terminantemente la lectura de la Biblia, con un celo criminoso. Varios tocados lograron salvar su alma igual. El Magisterio no siempre lo estropea todo y le da cagadera cuando ve a un monje de rodillas devorándose los Textos Sagrados con una fe sencilla. Sólo ellos: traficarán la redención, le protegerán las espaldas al Creador, resguardarán con celo el Decálogo del Éxodo, reclutarán a los radiopatrullas del purgatorio, poseerán la verdad en medio de la hoguera, espiarán y lavarán para la honra del Padre, ungirán como obispos a incontinentes y peristas, bajo la égida de los misterios de la fe.

Mateo 15:9; Lucas 6:39

54

La aristocracia y el clero,
las sociedades bien anónimas y el clero,
el barrio alto y el clero,
los dictadores y el clero,
los lavadores y el clero.

Los homicidios sonados del clero,
las succiones políticas del clero,
la lascivia monetaria del clero,
la depravada historia del clero,
la pederastia y los anos del clero.

Mateo 7:4

55

En relación a sus amoríos y escarceos,
lo más cónsono para el clérigo es fingir.

Con la historia fratricida del papado
se les recomienda fingir.

Con las canonizaciones políticas y fraudulentas,
lo remunerador es dominar la técnica de fingir.

Con los curas homosexuales y pedófilos,
la única alternativa sustentable es fingir.

Con la adobada estafa de la tradición eclesiástica,
lo más sapiente es no dejar de fingir.

Para que el Vaticano parezca la casa del Dios vivo,
hasta las murallas y lámparas deberán fingir.

1 Timoteo 1:5; Mateo 23:13

56

El cuerpo de Cristo se somete a la Revelación porque nada trascendente hay fuera de ésta. La Escritura es normativa, poderosa, santa, eterna, sobrehumana, suficiente, acogedora, infalible y definitiva. La iglesia, que transmite la Palabra por la predicación, no se aparta un soplo de los Textos Sagrados. En la Palabra se depositaron todos los preceptos de fe, doctrinas y dogmas necesarios para preparar al hombre en toda buena obra y pensamiento, conduciéndolo al paraíso sin escalas técnicas o escamoteos. Las tradiciones eclesiásticas y los condimentos son apestosos, huecos, superficiales y anodinos. La religiosidad popular y el cristianismo apostólico son polos opuestos perpetuos e irreconciliables. Para la felicidad, la salvación y la santificación, sólo la Sagrada Escritura es bendición y vida. Lo escrito, escrito está. No hay menos ni más. La Revelación no fue olvidadiza ni negligente. Al Espíritu Santo nada se le quedó en el tintero al instante de inspirar cada libro sagrado. La última hoja de la Escritura es la última hoja de la santa Palabra, de la Revelación de Dios. La Tradición carece de inspiración y dignidad. La Biblia es toda y la única Palabra de Dios. Un asno sincero lo entiende en menos de un tortazo.

Hechos 20:20; Hechos 20:27; 2 Timoteo 3:15-17; Lucas 24:25; Apocalipsis 22:18-19; Deuteronomio 4:2; 2 Pedro 1:21

57

La iglesia de Roma no se separó del mundo, no huyó de él en un monoplano. El mundo se compró la mitra y se limpió sólo por afuera, con sacramentos cómplices. El paganismo prolijamente producido se puso túnicas blancas y kilos de maquillaje. Los obispos alcanzaron el poder político y todo se agusanó, se intoxicó, de inmediato. El Vaticano fornica con la mundanalidad sutil y descaradamente, con agua bendita. Inquisiciones, cruzadas, matanzas y dinero sucio, son algunas de sus manchas perceptibles, escogidas al pasar y apurado. El prontuario criminal del papado da para varios tomos gruesos e insostenibles, llenos de sangre, celosa vileza y pragmatismo. La iglesia de Roma no se separó jamás de los vicios y las malversaciones de la tierra. Con Constantino casaron a la serpiente con la paloma, ensalzando el agua tibia.

2 Corintios 6:17-18; 1 Juan 2:15-17; Lucas 13:25-28

58

El bautismo no libera al bebé de las miserias humanas, de las mentiras y pasiones, del catolicismo recalcitrante, de la inclinación fija a pecar. El bautismo no roza el pecado adánico.

59

Si un infante moribundo no alcanza a ser bautizado porque el bólido del cura quedó en panne y con el nerviosismo todos se congelaron, ese bebé no ingresará al cielo porque “sin bautismo no hay salvación”.

60

Me acerco a la hostia dominical con entereza, suponiendo que estoy listo y preparado. Si los otros descarriados comulgan sin asco, yo también tengo derecho a participar de la Eucaristía y sus múltiples beneficios. Yo me golpeé el pecho con más intensidad que todos los presentes en la catedral esa mañana. No debo temer, porque siempre es igual. Digerida la hostia poseo rostro de serafín doble.

61

Yo bailo horas para la Madre de Dios solamente. Todo saldrá bien si Dios y la Virgen así lo quieren. Le cantaré a ella y posteriormente a Jesús. Oraré primeramente a la Virgen. Marcharé mil cuadras por ella. Mi primer movimiento es para María, nuestra Madre. A ella acuden los necesitados y los desesperados. Sin la presencia de ella no somos nada. La Virgen María es nuestro perpetuo socorro. Gloria a Dios y gloria a María, con disimulo. Yo solamente bailo para la Madre de Dios.

62

Fui condenado a la hoguera por creer radicalmente en la Escritura sin albaceas, sádicos o intérpretes acomodados. Con el fuego protegen el monedero, las deprecaciones. Como fui terco, no me asesinaron primero, me quemaron vivo, como testimonio. Si me arrepentía de mi sincera conversión a Cristo me ofrecían una mazmorra en el purgatorio. Ningún otro terrorismo ha sido tan rentable.

63

Al indio lo azotaban y le entraba la fe sacramentada, lo torturaban otra vez, y se bautizaba, llevando su cruz. Un esclavo regado con agua bendita trabaja rudo doce horas diarias, en silencio. El divino negrero no pagaba las horas extraordinarias.

64

Con un control radical de la natalidad baja la clientela, el sueldo de Dios. El instinto insaciable de seguir cobrando tritura todas las vallas blasfemas. El afán de lucro mueve montañas de oro y cada obispo cuida la bóveda de la fe.

65

Oh Civiltà Cattolica,
gracias por tanto racismo histórico bienaventurado,
por el odio sacramentado de los ángeles arios.
En algunos campos se concentró tu animadversión.
Los nazis y depravados te beatifican.

Oh Civiltà Cattolica,
fusionaste los antisemitismos religioso y político,
inspiraste la matanza y el apremio ilegítimo,
les enseñaste a no disimular sus ciclones de ira.
El infame Pío XII pensaba en ti cuando rezaba.

66

El obispo continúa con su sobrepeso,
el vino tinto lo pone coqueto,
es muy tímido con las jugarretas clericales,
nunca le gustaron las mujeres.
Le ruega al ministro de Estado que le repare los templos.
Es que el opulento Vaticano hurta un poco por aquí
y mucho por allá.

67

Servía al Cristo sacramentado en Santiago,
después de la violación lo trasladaron al norte.
El jueves me cambian de diócesis por tercera vez,
el periplo de mi ministerio lo dirige un monseñor,
que cierra los ojos y todas las cortinas y ventanillas.
Un desliz afectaría la imagen de la Madre Iglesia.

68

Contrataron a un exorcista altamente calificado para que expulse de la sede San Pedro a ese colosal e histórico demonio tipificado como “lavado de dinero”. Es que el banco del Vaticano o IOR lanza su dantesco fuego satánico a través de sus puertas y cuentas corrientes brujas. Las mangueras arrojan agua bendita sobre la institución financiera con máxima presión. El Romano Pontífice siente el olor de las montañas de dinero sucio y canta los salmos. El azufre es su éxtasis. El restregado de la Santa Sede es multidisciplinario y ningún criminal ha presentado quejas. Las monedas brillan. En la beata mesa del Santo Padre caben todos, todos los traficantes, contrabandistas y licenciosos. El dinero va de un sitio a otro, raudamente, por medio de una coreografía reiterada. El exorcista le solicitó al diablo, en un acto audaz, que haga su Primera Comunión. Combate el pecado con lágrimas de impotencia y con camiones repletos de velas.

69

I

El Romano Pontífice es solidario con el dinero de los demás. Del oro propio no suelta un gramo, tampoco regala inmuebles, latifundios o acciones. Roma acumula riquezas sin piedad.

II

El papa Francisco pidió perdón por los crímenes de la santa Iglesia en la evangelización de América. No devolvió nada de lo despojado a los indios. El ladrón arrepentido devuelve lo robado, dicen.

70

La Madre Teresa se atendía en una clínica de lujo, sus monjas se bañaban con un balde. Las agujas eran recicladas, la higiene no era un componente de la misión. La cuenta corriente con más de cincuenta millones de dólares es administrada por un fantasma gris del Vaticano.
La Madre amaba la pobreza y la enfermedad de los otros, le agradaba el sufrimiento del prójimo. El servicio que prestaba en Calcuta era indigno e irrelevante. Teresa de Calcuta era la estafadora fanática perfecta. En el dolor de un niño enfermo ella veía el dolor de Jesús, pero ella se atendió en una clínica de lujo en California. Por ser una lluvia de dinero la santificaron con prisa.

71

El celibato nos ha abastecido de millones de niños, muchos de ellos fueron abandonados: son huérfanos. Al sacerdote ardiente lo cambian de diócesis. El celibato engendra el sexo ilícito, cada cura posee un tipo de tentación. El amancebamiento de bajo perfil es una opción discreta ¿El padre es el padre de ese niño que pernocta en la calle?

72

El purgatorio fue una mina de oro, financiaron construcciones y privilegios. Era la larga antesala del santo cielo, con donativos te allegabas a los ángeles, la billetera era el fiel reflejo de tu fe. La salvación gratuita de Cristo fue desairada.

73

Prohibieron leer la Santa Biblia con determinación, no querían que el catolicismo desapareciera. El católico feliz va a misa sin un Nuevo Testamento. Las parábolas de Cristo son un terremoto, ametrallan con ira la voracidad y el fariseísmo. Un bautizado escudriña la Escritura con ayuno y fuego y el obispo ya sabe que perdió a un usuario.

74

El que no confiese su pecado mortal en el sacramento de la Reconciliación se pudrirá en el infierno sin escapatoria. Silenciar lo terrible es un nuevo pecado mortal. Casi todos los católicos son sacrílegos devotos. No se ponen nerviosos con sus pecados exquisitos,
roncan cada noche como si nada sucediera. El desmemoriado en la Confesión es un traidor ¿Hay católicos residiendo en el edén?

75

No son proféticos, no son mesiánicos, no son creacionistas, no son inspirados; por el papa fueron agregados. El último profeta del Dios Todopoderoso fue Malaquías y el Antiguo Testamento se cerró por siempre. Con notables imprecisiones históricas y morales toleran la falsedad, el espiritismo, la santería, la curandería, la superstición, el paganismo, la reencarnación, la magia, las indulgencias. Los judíos escribieron todo el Antiguo Testamento.

76

El banco del Vaticano lava dinero de la mafia, con agua bendita y rezos purifican la peor suciedad. El tráfico de cocaína y armas poseen su ángel de la guarda, el contrabandista de élite se persigna en la casa de su padre. Las monedas criminales apoyan determinados apostolados. La Santa Sede se exaspera con la voluntad de Dios.

77

Mi abuela va a misa,
ahí no se dicen garabatos.
Nadie eleva su voz, nadie salta,
nadie baila salsa al Señor,
nadie llora a mares.
Es muy tranquilo el lugar.

78

Tapo de día y de noche,
en la parroquia y en mi hogar.
No poseo dudas ni escrúpulos,
el encubrimiento es absoluto.
El secretismo es mi rosario.

Miro para el lado,
cierro el cajón con engrudo y clavos,
quemo las cartas,
escucho a las víctimas sin oír nada,
juego a las escondidas disfrazado de mártir,
no logro ponerme colorado frente al espejo,
continúo predicando con mejillas de jaspe,
los deberes del clero son sagrados.
El encubrimiento no posee fisuras.

79

Ora por las vocaciones sacerdotales,
si no es muy macho ya no importa.
Los seminarios están vacíos,
el llamamiento de la sensualidad es potente.
Lo relevante es que tenga un poco de fe.
Vivir en castidad es un reto electrizante.

80

Dios rechaza y prohíbe las imágenes mas al impío emperador Constantino se le apareció una que decía: “Con este signo vencerás”. Rara manera de santificarse la del catecúmeno ¿El Señor le solicitó o autorizó a Constantino, un idólatra recalcitrante, que conquistara y asesinará en nombre de una cruz vista? Posterior a la supuesta conversión de Constantino, el emperador continuó siendo un facineroso y un déspota, que veneraba a Cristo, a Marte, a Apolo. Abrazar la nueva fe fue una decisión política fría. En el nuevo pacto Dios llama a hombres dispuestos a morir por Él, no a matar por Él. En su calidad de Romano Pontífice, Constantino convocó el concilio de Nicea, sin solicitarle autorización al obispo de Roma.

Santiago 4:6; 2 Timoteo 2:19; Salmo 89:32

81

Me quedan un par de horas de vida, el final se acerca, lo presiento. No telefoneen al sacerdote aún. Retiren mis oscuros pensamientos de la sala. Que mis inenarrables impresiones salgan por la ventana y lancen por la chimenea toda obscenidad y tacañería. El amuleto de la suerte es de mi hijo, el cenicero de mi sobrino, los licores de mi hermano, el billete de la lotería es del diácono y mi sombrero de apostador se va conmigo. Obsequien mis blasfemias a los rockeros, mis vicios a las nuevas generaciones y mis incredulidades entiérrenlas en el jardín. Que mis mentiras abandonen la casa en fila india. Devuelvan esa novela de homicidios y sexo que me prestaron con llaneza hace catorce años. Quemen esas revistas de farándula y chismes. Destrúyanme esas canciones tan mundanas y desviadas. Escondan mi tozudez con un manto blanco ungido y que mi ateísmo práctico se lo lleve un portaavión. Laven mis manos, lengua, pies, orejas, ojos y nariz, con bicarbonato, jabón, desengrasante, diluyente y detergente industrial, usando una escobilla de acero. Nunca lavé mi interior, mas quiero santificar mi ser en estos últimos aleteos, preparando mi casa como corresponde, y agradar a Dios con adornos. Consíganse todos los santos y vírgenes del vecindario. Aspiraba a ser un beato de fuste en mis segundos postreros. Lo planifiqué con amor al Señor desde adolescente. Desde mi Confirmación en la catedral sólo he pensado en la astuta forma de no irme a la leprosería eterna. Disparen por la puerta trasera mis insolencias. Pídanle al vecino su Biblia y léanme el avemaría con convicción. Peguen un padrenuestro en cada ladrillo de la casa y organicen una vigilia masiva con mística y ceremonias. Que las mujeres se vistan de primera comunión sin minifaldas y que los varones se vengan cada uno con una vela de misa y un crucifijo de cardenal. Traigan la alfombra carmesí que me acarreará al otro mundo. Que una escolta de ángeles selectos me acompañe con regocijo al umbral de mi gloria infinita. Comuníquense con el taxidermista. Me quedan pocos minutos de vida, lo presiento. Que el cura traiga el pesado Cristo del monasterio, la Virgen del cerro y un camión de hostias y estolas con dedicatoria para todos los invitados y fisgones. No correré riesgos en mi recta final. Que el alcalde se vista de arzobispo, el arzobispo de papa y que todos entren de rodillas al lecho de mi muerte y dicha duradera, implorando. Froten pañuelos blancos y alaben a María, a los santos, a los beatos, al Pontífice y al monaguillo, por si acaso. Que nadie deje de persignarse con los ojos apretados. Los que sepan llorar comiencen a la cuenta de tres. Me queda un minuto y el gran final llegó. Señor, te pido perdón por esos agradables pecados que nunca quise abandonar, ni en broma. Señor, tú sabes que si volviera a ser joven haría exactamente lo mismo, pero ahora con una medalla de la Virgen de Luján en el cuello y yendo a misa cada veintinueve de febrero, autosugestionado. Por mi culpa, por mi culpa, por mi gran culpa. Que el párroco realice su motorizado trabajo. ¡¡¡Veo un gran portal que se abre para recibirme!!! Los porteros rojos se burlan y se desternillan como idos. El sacerdote trata de tranquilizarme diciéndome que en el impalpable purgatorio ningún bautizado es rechazado. El papa le tiene a Dios una normativa bien precisa en esto y Jehová nunca ha sido rebelde con el Romano Pontífice. De todas formas hay sensaciones sospechosas. Mi conciencia tiembla de pánico y cree saber por qué. Bajo mis párpados para no subirlos más. Mi alma transita por un túnel y amariza en un gigante océano de fuego y azufre, en donde se apretan como en una lata de sardinas. El crujir de dientes es tétrico y espeluznante. El horripilante lamento es continuo e insoportable. Un arrepentimiento desgarrador ya no me sirve de nada, querer predicar fuerte en las calles el evangelio tampoco. Es tarde para pedir clemencia y convertirme a Jesús. Un ángel escarlata y dicharachero me da la bienvenida y me ordena que no silbe nunca más el himno de la alegría. A Jesucristo no le veré, no lo distingo, no le seguí jamás ¿Qué rito me faltó? ¿qué procedimiento olvidé? ¿Por qué me mintieron toda la vida? ¿para mantener el poder y la chequera del más allá? ¿Por qué estos infelices siguen poblando el infierno? ¿Quién es el responsable de este caluroso hacinamiento? ¿Por qué se esmeran en clausurar el reino de los cielos? ¿Dónde están los desgraciados e hijos de perra que me ofrecieron un chalet en el paraíso?

Mateo 7:21-23; Gálatas 5:16-21



Fin del libro: “Salvando al mundo de la ética”



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De la antología: “Las sotanas de Satán”.